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Actualmente, la ley contempla tres tipos de despidos:

-Los despidos disciplinarios. Son los que ocurren cuando el trabajador ha incumplido gravemente y de forma negligente, con sus deberes y funciones.

-Los despidos colectivos. Se producen por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción y afectan a un porcentaje concreto de los trabajadores de una plantilla. Este porcentaje varía según el número total de trabajadores. Puede incluir al cien por cien de los empleados en el caso de que la empresa cierre. Es el caso de los ERES, que hemos visto ya en este blog en alguna ocasión. En Depericias nos encargamos de realizar los informes económicos que demuestren las causas en las que se basa un despido colectivo, a fin de poder justificar el mismo.

– Los despidos objetivos. De los que vamos a hablar más detenidamente.

Despidos objetivos

Los despidos objetivos tienen que ser, como su nombre indica, objetivos, es decir, tienen que basarse en alguna de las razones que la ley marca. Estas razones son las siguientes:

-Cuando el trabajador no es apto para el puesto. Esta incapacidad o ineptitud tiene que afectar a la totalidad de las funciones de su puesto y su conocimiento ser posterior a su contratación. Es decir, el empresario no podrá alegar ineptitud del trabajador si conocía esta antes de haberlo contratado.

-Falta de adaptación a los avances tecnológicos. En algunos trabajos se han producido cambios muy importantes que implican avances tecnológicos y modificaciones técnicas necesarias para poder llevar a cabo el trabajo de manera profesional y efectiva. En estos casos, el trabajador tiene derecho a que se le de una formación que le permita reciclarse profesionalmente. Pero si tras haberle dado la formación y un tiempo de adaptación se demuestra que el empleado no se adapta a los cambios, se peude recurrir a este tipo de despido.

-Causas técnicas, organizativas, productivas o económicas. Los cambios en la organización, la introducción de nuevas herramientas o razones económicas pueden hacer que determinados puestos de trabajo dejen de ser necesarios. No se trata de un despido colectivo porque no tiene que afectar a un porcentaje concreto de la plantilla, tal vez solo afecte a un trabajador. La empresa tendrá que demostrar estas causas objetivas para lo que en ciertos casos podría ser necesario un informe económico como los que realizan nuestros peritos. Esto permitirá defender este tipo de despido ante un juez sin que se considere que existe un despido improcedente.

-Faltas de trabajo continuadas. Hay ciertas faltas que la ley marca que no pueden ser computadas como tales, pero sí que existen ausencias que aun siendo jutificadas pueden computar como faltas continuadas. Si se alcanza un porcentaje de un 20% de la jornada en dos meses consecutivos o un 25% en meses discontinuos a o largo del año, se puede recurrir a este tipo de despido, aunque hay que tener en cuenta todo lo que la ley indica al respecto.

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